Historias

Té quiero, la ceremonia.

Según la tradición, la ceremonia del té requiere años de estudio y preparación, ya que no se trata únicamente de servir una taza, sino de encontrar la paz del espíritu y ofrecer esta bebida con  respecto. Al igual que en otros muchos artes japoneses, la huella de la tradición china está presente a lo largo de muchos siglos, ya que China fue considerada por los japoneses la cuna del saber.

La ceremonia del té es el precedente más obvio, como toda tradición surgida de la Edad Media en Japón, está llena de detalles, lo que provoca que el aprendizaje sea tan minucioso  y pueda ocupar la mayor parte de la vida.

En esta ceremonia, que proviene de la filosofía zen, prima el carácter espiritual, por lo que no es una ceremonia vacía, ni simplemente una forma refinada de tomar el té. Expresado en pocas palabras, es una forma de purificar el alma, mediante su unión con la naturaleza.

basada en cuatro elementos fundamentales: armonía, respeto, pureza y  tranquilidad.

Cuatro conceptos que en japonés, se expresan con una sola palabra: wakeiseijaku.

 

¿Hacemos un viaje?

Comenzamos con una comida ligera, kaiseki.

El maestro de ceremonias los conduce hasta la sala de ceremonias. A un lado del camino hay un recipiente de piedra con agua fresca, en el que los invitados se lavan las manos y se enjuagan la boca. Una vez que éste y los invitados han intercambiado las cortesías de rigor, se sirve la kaiseki, que termina con unos dulces a manera de postre.

Nos damos una pausa, Nakadachi.

Cuando el maestro de ceremonias lo indica, los invitados se retiran a un banco destinado a ellos.

Proseguimos con té espeso, Goza-iri.

El invitado coloca el cuenco en la palma de su mano izquierda, toma un sorbo o dos,luego limpia la parte del borde que ha tocado con los labios, sirviéndose de una de las servilletas de papel (kaishi), y pasa el cuenco al invitado siguiente.

Y terminamos con té claro, Usucha

Se diferencia del koicha sólo en que el matcha que se utiliza está hecho de las hojas jóvenes de plantas que tienen entre tres y quince años de edad. La mezcla verde que se consigue así tiene consistencia espumosa.

El maestro de ceremonias comienza a sacar los utensilios de la sala y hace una reverencia en silencio ante los invitados con lo que indica que el rito ha terminado.

Esto fue una pincelada por un ceremonia, existen muchos pequeños detalles que  la vuelven completamente especial.

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